CONMEMORACIÓN
de los mártires actuales
El 27 de agosto pasado, bajo el lema “Ni la espada ni la muerte podrán separarnos jamás del amor de Cristo” (Rom 8, 38-39), tuvo lugar en nuestra Parroquia Armenia Católica “N. S. de Narek” la conmemoración de los “mártires actuales”, que se viene conmemorando en el mundo entero, desde las masacres ocurridas en Orissa, India, durante 2007-2008.
A lo largo del siglo XX y en lo que va del XXI, los Papas han insistido en que: “el tiempo de los mártires no ha terminado”. Hoy hay más mártires que en los primeros siglos. La sangre compartida de cristianos ha dado lugar a lo que llamamos “ecumenismo de la sangre”. Los perseguidores y verdugos no hacen distinciones teológicas; para ellos, simplemente son cristianos y los matan por eso. Pero con fe rezamos “ni la espada ni la muerte podrán apartarnos jamás del amor de Cristo”.
El Consejo Mundial de Iglesias adhiere también a este "ecumenismo de sangre". Reconoce que hoy los mártires cristianos de todas las denominaciones (ortodoxas, protestantes, anglicanas y católicas) son más numerosos que en la iglesia primitiva.
Actualmente más de 388 millones de cristianos sufren altos niveles de persecución y discriminación por su fe. Según Vatican News, tomando sólo casos documentados, 1.624 hombres y mujeres han perdido la vida como mártires y testigos de la fe en los últimos 25 años, y según otras fuentes, el número es mucho mayor. 1 de cada 7 cristianos es perseguido en todo el mundo.
Los mártires armenios actuales, son la continuación del millón y medio de víctimas del genocidio de 1915. En la actualidad, los enfrentamientos y la limpieza étnica en la región de Nagorno-Karabaj (Artsaj) dejaron cientos de soldados y civiles armenios muertos y provocaron el éxodo de más de 120.000 armenios a causa de la ofensiva de Azerbaiyán. Los mártires armenios han sido incluidos en el “martirologio común” del que hablaba Juan Pablo II, que une a los cristianos más allá de sus divisiones “en un verdadero ecumenismo de la sangre”.
El Papa Francisco de Feliz memoria, ya venía mencionándonos acerca de este “ecumenismo de la sangre”. Y actualmente, el Papa León XIV ha manifestado, en la oración ecuménica que tuvo lugar el domingo 14 de septiembre del año pasado, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, entre otras cosas, “que los mártires y testigos actuales de la fe muestran el poder del amor frente al odio” agregando entre otras cosas: “Queremos preservar la memoria junto a nuestros hermanos y hermanas de las demás Iglesias y Comuniones cristianas. Deseo, por tanto, reafirmar el compromiso de la Iglesia Católica de custodiar la memoria de los testigos de la fe de todas las tradiciones cristianas”.