JACHKÁR

JACHKÁR 
Cruz de piedra

Si bien las esculturas armenias más antiguas se remontan al primer milenio antes de Cristo, las características nacionales se afirman durante el reinado de Urartú, entre los siglos IX y VI antes de Cristo. Entre los siglos IV a.C. y el III de nuestra era, la influencia helenística fue fuerte; se conservan divinidades coladas en bronce y oro. La conversión al Cristianismo determinó la originalidad del arte armenio, a través de los elementos decorativos de la arquitectura.

Pero la manifestación más imponente ha sido indudablemente el jachkár (խաչքար) o “cruz sobre piedra”, decenas de miles de cuyos exponentes (en lápidas funerarias, votos) inundan el territorio armenio con sus filigranas inalterables al paso del tiempo.

Cementerio de Noraduz, donde existe la mayor concentración de jachkárs en la República de Armenia.

Un jachkár es una piedra sepulcral o conmemorativa que tiene grabada una cruz ornamental. Es muy específica del arte armenio y ha estado presente desde la antigüedad en todo el territorio de la Armenia histórica. En la actualidad, se encuentra y conserva particularmente en la República de Armenia.

Desde el 17 de noviembre de 2010, «El arte de las cruces piedra armenias. Simbolismo y técnica de esculpido de los Jachkárs» figura en la lista del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad de la Unesco.

Los jachkár son uno de los símbolos más característicos de la identidad armenia. En Armenia existen más de 50 mil y no hay uno que sea igual a otro. Cada uno –dentro del diseño original– tiene alguna particularidad que lo distingue.

Los primeros dos párrafos pertenecen al texto de Rubén Mozián, tomado del suplemento "Breve reseña de la historia y la cultura armenia", incluido como anexo en la edición del Diccionario Armenio-Español de Mons. Pascual Tekeyan.